DOLOR crónico

Nuestras terminaciones nerviosas captan información (química – térmica – mecánica) y la envían a centros superiores. Ahí, se filtra la información y se da una respuesta o no.

 

No hay término medio, o se da la acción o no se da. Todo se basa en la cantidad de estímulos que se reciben. Si llegan al umbral, se da una respuesta. Si no llegan al umbral, no.

 

Este proceso debe ser matizado, ya que la respuesta puede depender también del CONTEXTO. Es decir, ¿conviene llevar a cabo dicha acción en este preciso instante? (a pesar de que el cuerpo haya recibido información suficiente).

 

De no ser así, se activarán mecanismos que INHIBAN la acción.

 

Por ejemplo, las terminaciones nerviosas de la vejiga envían información a centros superiores de que está llena y debe ser vaciada. Sin embargo, en el CONTEXTO en el que nos encontramos, todavía NO podemos llevar a cabo la acción. Con lo cual, se activan mecanismos que INHIBAN la necesidad de excretar. 

 

Si continuamos ignorando la información, la SEÑAL será cada vez MAYOR, hasta tal punto que notemos DOLOR.

 

El cuerpo te está pidiendo que tomes acción para volver a la HOMEOSTASIS.

 

Lo mismo se puede dar ante una lesión.

 

Nos lesionamos (daño tisular) – Los nociceptores de ese área envían información a centros superiores – Nos encontramos en una situación de peligro y debemos huir – El cerebro ignora la información recibida por los nociceptores (inhibe la señal de dolor) y activa todos los mecanismos necesarios para garantizar nuestra supervivencia.

 

Con nuestros pacientes, nuestro objetivo debe ser el de MODULAR la señal del dolor. Para ello contamos con varias opciones:

 

-              Dejar de ver el dolor como una amenaza

-              Dejar de prestarle tanta atención

-              Tomar conciencia sobre la situación actual y qué pasos debemos seguir para avanzar

-              Ser consciente de que la progresión no es lineal

-              Darle prioridad a actividades que no provoquen dolor para dejar de reforzar los circuitos.

 

Es importante entender que el dolor NO solo depende de las señales aferentes emitidas por los nociceptores. Como hemos visto antes, otros factores MODULAN la respuesta:

 

-              La interpretación del paciente de la GRAVEDAD de la lesión

-              La interpretación del paciente del IMPACTO sobre su vida (laboral, social, deportiva, familiar, …)

-              Las experiencias previas del paciente

-              La interpretación del CÍRCULO más cercano del PACIENTE (¿qué dicen sus padres, su mujer, etc. Sobre su situación?

 

*NEUROPLASTICIDAD DURANTE EL DOLOR:

Merznich describe los cambios que se producen ante la escisión del nervio mediano. Cuando esta señal se corta, su zona representada en el cerebro no es que deje de funcionar por completo, si no que es utilizada por áreas adyacentes. En este caso, la zona del nervio mediano empezó a recibir información del nervio radial y cubital, debido a su proximidad.

 

Si extrapolamos esta información a un paciente con dolor crónico, podemos pensar en un círculo vicioso donde ciertas zonas dejan de hacer su función ante la inactividad física producida por el dolor, y se aprovechan estas zonas en desuso para emitir más señales de dolor. Con lo cual, tenemos un dolor que abarca más terreno y su señal es mayor.

 

El dolor crónico, lleva al paciente a ‘’ignorar’’ las partes afectadas por el dolor. Las zonas afectadas dejan de procesar la información de manera normal. Estímulos como el tacto, la presión, la temperatura o la sensación de movimiento (antes interpretados como estímulos normales) pasan a ser procesados como amenaza. Se da un cambio en la función, en definitiva.

 

¿Cómo podemos revertir el proceso? Si reintroducimos estímulos y hacemos que el área afectada comience a enviar a centros superiores información (táctil, presión, temperatura, etc.) sin que esta sea interpretada como una amenaza (el paciente está tranquilo, en un entorno seguro y controlado, le hemos explicado en qué consiste y cómo le va a beneficiar, ÉL ACEPTA Y LO VE COMO ALGO POSITIVO, se involucra, etc.) comenzamos a deshacer esos circuitos de DOLOR, distraemos al cerebro y hacemos que se centre en otra cosa que no sea el dolor, vamos reduciendo la sensibilización y retomando umbrales de dolor normales, etc.

 

Otro ejemplo sobre la neuroplasticidad. Cualquier aprendizaje conlleva un cambio estructural en el sistema nervioso, ya sea para bien o para mal. Por ejemplo:

 

-              Los músicos profesionales tienen una mayor representación de sus dedos en el cerebro a diferencia del resto de la población. Porque han pasado miles de horas practicando y, además, lo han hecho desde bien pequeños.

-              Los taxistas de Londres deben pasar un examen muy difícil donde deben aprenderse todas las calles de la ciudad de memoria. Es por eso, que su hipocampo (dedicado a la memoria) está hipertrofiado.

-              Lo mismo ocurre con el dolor. Se dan una serie de cambios estructurales que refuerzan su presencia.

 

¿Solución? Todo es reversible, con lo cual debemos ‘’reducir el uso’’ de esas señales de dolor para que vuelvan a la normalidad (que se ‘’atrofien’’).

Cuando aprendemos una nueva tarea creamos una serie de conexiones neuronales que quedan registradas en regiones motoras superiores como el área suplementaria motora. En un principio, cuanto más se trabaje esa nueva tarea/habilidad más grande se hará el circuito, hasta que llegamos a un punto en el que prima la eficiencia. Es decir, conseguir el máximo con la mínima energía posible. Al mismo tiempo, ese circuito pasa a almacenarse en zonas más profundas de la corteza cerebral, primero en la corteza premotora y luego en la corteza motora.

 

Podemos pensar de nuevo en cómo ocurre lo mismo con el dolor. En un inicio los circuitos son superficiales y fácilmente reversibles. Pero, con el paso del tiempo, este se va integrando en zonas más profundas de las que va a costar salir.

 

Louis Gifford propone eliminar cuanto antes lo patrones adoptados por el paciente por el dolor. Aumento de tensión, movimientos compensatorios, preocupación, atención excesiva, etc. Debemos encontrar lo antes posible movimientos que el paciente pueda hacer de manera relajada sin dolor para evitar el refuerzo negativo que provoca los movimientos dolorosos.

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luz roja / NIR (consideraciones)